11 septiembre 2015

Juegos de ingenio

Autor (es): John Katzenbach.
ISMB: 978-84-666-4053-4.
Género: Thriller.
Editorial: Ediciones B.
Número de páginas: 541 páginas.
Saga: No.
Sinopsis:  Susan Clayton trabaja en la sección de pasatiempos y enigmas de una revista. Un día encuentra una nota anónima en el buzón de su casa, y descifra el mensaje oculto: “Te encontré.” Un mensaje realmente inquietante, porque Estados Unidos vive en esos momentos una escalada de violencia y todo el mundo atesora armas para protegerse. Sólo una comunidad ha logrado sobreponerse a este mundo de inseguridad: a cambio de renunciar a algunos derechos y libertades, el Territorio del Oeste ofrece una zona protegida que aspira a convertirse en el estado número cincuenta y uno de la Unión.
Pero tal vez no sea tan fácil escapar al horror. Un agente del Servicio de Seguridad del nuevo territorio visita al hermano de Susan, un experto especializado en asesinos en serie, para requerir sus servicios. Una oleada de asesinatos está asolando la región. El principio de la cadena parece remontarse muchos años atrás, y puede que los Clayton tengan elementos para enfrentarse a él…


Opinón personal:  Justo he terminado el libro y creo que es necesario hacer la reseña mientras todo esté fresco en mi mente.

Comencemos, entonces. Hablando de la trama, me parece que en esta entrega Katzenbach nos da ciertos aspectos conocidos de su forma de narrar pero también ciertos aspectos completamente diferentes. Por ejemplo, está ese hecho de hacer todo sumamente misterioso en momentos, pero también está como contraparte que en esta entrega conocemos al villano desde el inicio. Nunca nos es ajeno a la trama, sabemos su lugar y su forma sin temor a equivocarnos y, si bien ciertos aspectos de la vida del villano nos son desconocidos, en su mayoría sabemos de lo que va su vida.

En las locaciones y tiempos es donde tuve un poco de conflicto. Katzenbach intenta darnos la idea de una sociedad distópica que no logra envolvernos hasta pasada la mitad del libro, cuando Jeffrey Clayton hace acto de presencia en el único lugar seguro que queda de Estados Unidos. Por lo demás me parece que el país es sumamente parecido a excepción de las repentinas oleadas de violencia que se describen precariamente. El entorno, fuera de eso, en las descripciones, es casi tan bueno como siempre sólo que ahora le toma un poco envolvernos en ese mundo.

Sus personajes son realistas aunque, he de admitir que sus carácteres no son nada del otro mundo, nada que el mismo Katzenbach no nos haya expuesto con anterioridad o que muchos otros lo hayan hecho. Me parece que sus trasfondos individuales son bastante comunes y no hay muchas cosas, excepto por sus profesiones, que merezcan la pena ser resaltadas. Los Clayton son personas sumamente normales y para nada emocionantes. La única salvación a este respecto es el agente Martin, encargado de ayudar a Jeffrey durante su estancia en ese nuevo lugar que promete seguridad. Por lo menos él tiene un trasfondo que llama ligeramente la atención, con sorpresas poco esperadas y, ante todo, con una historia que debió ser contada con más calma y profundidad.

Creo que no es hasta el final cuando Katzenbach nos da algo un poco más válido de la historia. Una vez más nos da unos giros inesperados, vueltas de página poco comunes y, sobre todo, una idea del asesino mucho más grande de lo que se imaginaba. En la solapa del libro hay un comentario a este respecto, que Katzenbach conoce la mente criminal. Creo que no fue hasta este momento final que comencé a creer que eso podría ser posible. 

Del desenlace definitivo no diré mucho, como siempre, sólo que es sumamente intrigante, que nos deja con muchas dudas a la par que respuestas extrañas. Sin lugar a dudas, es un libro que vale la pena leer, que cuando te acostumbras a él te envolverá en un entorno lleno de ingenio, inteligencia, crueldad y extrañeza. Al menos por mi parte, es una obra digna de ser releída.








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